​Una intensa y prolongada lluvia afectó durante gran parte de la mañana de hoy a la localidad de Pozo Azul, generando preocupación en algunos sectores. El fenómeno meteorológico comenzó a registrarse cerca de las 4 de la madrugada y se mantuvo constante hasta las 11:40 del mediodía, tiempo suficiente para colapsar los drenajes naturales y poner en riesgo a varias casas.

​El principal foco de conflicto se situó en los alrededores de los hogares afectados. Leandro Da Rosa, uno de los vecinos damnificados, manifestó en declaración para Pozo Azul Noticias: «El agua estaba estancada muy cerca de mi casa y temía que ingresara», comentó al referirse a la situación vivida durante el comienzo de la tarde de este jueves. Ante este panorama, la comunidad unió fuerzas y logró contactar al intendente Edgar González, quien coordinó el envío de personal y maquinaria municipal al lugar de los hechos.

​La respuesta oficial se centró en la ejecución de un sistema de zanjas que permitiera el drenaje eficiente del agua acumulada y facilitara su circulación libre hacia espacios seguros, evitando así que el agua permaneciera cerca de las casas. Esta obra fue necesaria para mitigar el impacto de las precipitaciones en los terrenos más bajos.

​Un gesto de solidaridad vecinal fue clave para encontrar una solución rápida al problema. Se logró obtener el espacio necesario para que se pudiera realizar la obra de infraestructura requerida. Gracias a esta colaboración, el agua encontró un curso natural y dejó de representar una amenaza inmediata para las familias del sector.

​Cabe señalar que este sector de Pozo Azul ya había sufrido incidencias previas por acumulación de agua. En ocasiones anteriores, la situación había imposibilitado la circulación peatonal y vehicular sobre la calle que conduce al Instituto San Ramón Nonato, un acceso esencial para la rutina diaria de la comunidad educativa.

​En el mismo sentido, la municipalidad intervino hoy en ese acceso escolar para garantizar que el camino permaneciera transitable pese al volumen de lluvia caída. Estas tareas de mantenimiento resultan fundamentales para evitar el aislamiento de los barrios durante las jornadas de precipitaciones, asegurando el tránsito hacia las instituciones y casas.

​La jornada concluyó con una sensación de alivio entre los pobladores, quienes valoraron el trabajo en conjunto entre el municipio y los ciudadanos. La intervención coordinada fue la herramienta indispensable para superar el escenario hídrico y garantizar la seguridad de los vecinos frente a los desbordes, demostrando que la colaboración es el mejor recurso ante la inestabilidad climática.