
La Línea 137 opera bajo la órbita de la Dirección General de Violencia y de la Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad, consolidándose como una política de Estado esencial que brinda asistencia a víctimas de violencia familiar y de género. El servicio funciona de manera ininterrumpida las 24 horas y los 365 días del año, integrando a psicólogos, abogados y trabajadores sociales en su planta operativa.
El equipo especializado está capacitado con perspectiva de género para ofrecer escucha activa y contención inmediata desde el primer contacto telefónico. Según detalló la directora del área, Carolina Caspary, la provincia se posiciona como la segunda a nivel nacional en implementar esta herramienta de orden público, la cual está próxima a cumplir 13 años de trayectoria ininterrumpida.
Las brigadas móviles desplegadas en Posadas, Oberá y Eldorado permiten una intervención rápida y coordinada ante emergencias en el territorio. El protocolo de actuación conjunta establece que el móvil policial se encarga de la contención del agresor, mientras que los profesionales del servicio abordan directamente a la víctima para acompañarla de forma personalizada.
El proceso de asistencia integral se extiende temporalmente hasta la obtención formal de medidas cautelares y de protección, tales como la prohibición de acercamiento, el botón antipánico o la exclusión del hogar. Además, la institución cuenta con un sistema digital seguro en la nube y un seguimiento legal permanente de los expedientes para informar a las personas afectadas sobre el estado de sus causas judiciales.
Cualquier ciudadano, vecino, familiar o institución puede comunicarse con el servicio para recibir orientación profesional y evitar que los agresores reincidan o incrementen los niveles de agresión. El objetivo principal de la gestión consiste en posicionar al número telefónico como un recurso masivo y de conocimiento público para que toda la sociedad sepa dónde acudir ante situaciones críticas.

