​»En el momento tuvimos un fuerte sentimiento de miedo, desespero y angustia«, expresó Leandro Da Rosa al relatar los difíciles momentos vividos junto a su familia tras el temporal que azotó a la localidad de Pozo Azul este sábado.

​Junto a su pareja y su bebé de tres meses debieron refugiarse en la única habitación que resistió la furia del viento mientras el agua ingresaba a todo el hogar.

​Al día siguiente, la rápida llegada de familiares permitió iniciar la reconstrucción contrarreloj del techo ante la inestabilidad del clima y la solidaridad de los comercios locales.

​Durante este lunes, la familia continúa con las intensas labores de limpieza, ordenamiento y arreglos generales en la vivienda, enfocados en recuperar la normalidad.